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10 de Marzo del 2001

Palabras del Excelentísimo Señor Presidente de la República Dominicana

Hipólito Mejía En el acto de condecoración al Excelentísimo Señor Presidente de la república de Venezuela Hugo Chávez

Su Excelencia Hugo Chávez Presidente de la República Bolivariana de Venezuela
Resulta para nosotros altamente significativo y placentero, por lo fraternal e histórico, imponer en el día de hoy la Orden al Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, Gran Cruz Placa de Oro, a su Excelencia Hugo Chávez, Presidente de la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Esto así, porque entre Venezuela y la República Dominicana, entre sus pueblos y sus gobernantes actuales, existe una serie de afinidades y afectos recíprocos que se han ido reforzando con el paso del tiempo.

De las naciones que integran el cono Sur de nuestro hemisferio, Venezuela en una de esas patrias con quien nosotros los dominicanos hemos tenido las correspondencias más íntimas y solidarias, los contactos más asiduos y las relaciones más estrechas.

Nuestros territorios han servido de asilo a los nacionales de ambos países en los momentos que han sido objeto de la persecución política, del autoritarismo y la intolerancia, comenzando con el caso de nuestro Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, cuyos últimos días de su vida los pasó exiliado en la Patria Simón Bolívar.

De igual modo, grande ha sido la corriente migratoria, sobre todo de nuestra parte hacia Venezuela, que ha caracterizado nuestras relaciones desde la colonia hasta nuestros días. Venezuela siempre nos ha acogido con los brazos abiertos y con el cariño con que se recibe al hermano amante de la libertad.

Estas estrechas relaciones históricas entre nuestras naciones se ven reforzadas hoy día, gracias a la presencia de una persona como usted, Presidente Chávez.
Como primer Mandatario de la República Bolivariana de Venezuela, por la amistad demostrada en los hechos, que nos ha dispensado a los dominicanos a través del Acuerdo de San José y en nuestras relaciones bilaterales.

En realidad, conocedores como somos de su apego a los ideales de Bolívar, interpretamos que esa conducta es el resultado de la aplicación, en la práctica de los preceptos que postuló y defendió el Gran Libertador cuando soñaba con la Gran Patria Americana, la cual incluirá a todas las naciones de la parte hispánica de este hemisferio.

Grande es por otra parte, el esfuerzo que ambos hacemos por darle rostro humano a la figura del Jefe del Estado y hacerla parecer frente al pueblo como lo que realmente debe ser la del elegido por el voto popular para ser gobernante al servicio del pueblo.

Por todas estas razones es con sumo agrado que le otorgamos en el día de hoy esta condecoración, la más alta que confiere el Estado Dominicano, y con la misma le ratificamos la admiración y el afecto de nuestra Nación.
¡Viva la hermana República Bolivariana de Venezuela!
¡Viva la República Dominicana!

Feliz y larga vida a nuestro querido amigo el Presidente Hugo Chávez, el pueblo dominicano y su gobierno le reiteran su afecto y amistad!


Gracias mil.

 

 

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