primi sui motori con e-max

HIPÓLITO MEJÍA

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA

Discurso del Presidente Hipólito Mejía

Viaje Costa Rica

 

Señores / Señoras,

Desde que supe que venía a Costa Rica, mis raíces rurales me hicieron pasar revista a los grandes logros de la agricultura y la vida rural de este hermoso país. También pensé en las razones que tuvieron esos visionarios de la agricultura del pasado, liderados por don Henry Wallace, Secretario de Agricultura de Estados Unidos, en aquel entonces, para haber escogido hace mas de 50 años, a este pequeño país en extensión pero grande en su tradición agrícola y democrática, para ubicar aquí la sede para las Américas del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA, en donde se encuentran actualmente las instalaciones del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), en Turrialba.

 

Como agrónomo y como agro-empresario por muchos años, he tenido a la agricultura como mi forma de vida. Ahora como presidente de la República Dominicana veo a la agricultura ampliada como la forma de vida de muchos compatriotas y como uno de los pilares para el desarrollo integral de mi país. De ahí que me considero un humilde conocedor de los graves problemas que enfrenta la agricultura de nuestros países, pero al mismo tiempo reconozco que también hay muchas oportunidades que podríamos aprovechar y varias amenazas que podríamos transformar en nuevas oportunidades.

 

Por esas razones incluí en mi programa de visita a Costa Rica, una parada, aunque muy breve, en esta Casa de la Agricultura de las Américas, y desde aquí, dirigirme a la comunidad interamericana del agro. En primer lugar para agradecer que nos honraran escogiendo por dos periodos consecutivos a un profesional del agro dominicano como Carlos Aquino para dirigir el destino de esta organización.

 

A la Secretaría General ACP, al Consejo de la Unión Europea y, en particular, a España, su actual Presidente, así como a las diferentes instituciones de la República Dominicana, mis congratulaciones por el valioso trabajo preparatorio que ha hecho posible este encuentro.

 

Esta reunión anual del Consejo de Ministros ACP-UE me ofrece, como presidente de la Cumbre ACP, una oportunidad excepcional para reiterar el compromiso de nuestro Grupo con los principios establecidos en el Acuerdo de Asociación suscrito en Cotonú hace dos años.

 

A propósito de nuestra Asociación, quiero felicitar al Grupo ACP por los esfuerzos hechos para llevar a buen término la ratificación del Acuerdo de Cotonú con una rapidez encomiable. Este logro representa la determinación de nuestros Estados, y de sus dirigentes de contribuir a la construcción de una verdadera asociación, mediante la toma de decisiones y de medidas responsables en los plazos convenidos.

 

Deseo también, en nombre del Grupo ACP, felicitar a los ocho países de la Unión Europea, así como a la Comisi6n Europea, por la parte que les corresponde en el proceso de ratificación de este acuerdo. A los Estados miembros de la Unión Europea que aún no lo han ratificado les aliento a hacerlo, ya que la continuidad de la dinámica y la agilización de esta exitosa e innovadora asociación es evidente y razonablemente deseada por los 77 Estados ACP y sus millones de habitantes.

 

Creo que además de propicia, esta ocasión está íntimamente vinculada a los resultados del consenso de Monterrey, especialmente a las medidas concretas tomadas por la Unión Europea, los Estados Unidos y otros países industrializados para un aumento, en el corto plazo de los flujos de recursos para combatir la pobreza.

 

Por otra parte, el liderazgo demostrado por la Unión Europea en la Cumbre de Barcelona de marzo de este año, en la que se acordó aumentar el nivel de la Asistencia Oficial para el Desarrollo, manifiesta una actitud cada vez mayor frente a la necesidad de poner en ejecución medidas urgentes para reducir este flagelo en el mundo.

 

Los desafíos que plantea la agricultura y la vida rural son de una magnitud tal, que para superarlos se requiere la cooperación entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil en general, pero ello debe darse en el marco de una economía de mercado. Ponerle rostro humano a los procesos de cambio profundo que está enfrentando la agricultura y la ruralidad, exige de nuestra de nuestra parte formas novedosas de pensamiento y acción que nos lleven a conjugar modernización y democracia, para que todos los estratos sociales del agro saquen provecho del nuevo entorno nacional e internacional. Significa que no podemos seguir pensando en formas de impulsar la competitividad de la agricultura sin tener en cuenta consideraciones de equidad, sin tener en cuenta que una condición sine-que-non es mejorar las condiciones de vida en el medio rural.

 

Es por estas consideraciones que vengo a esta Casa de la Agricultura de las Américas, a la Sede del IICA, a ofrecerle mi reconocimiento y apoyo a todos ustedes por el esfuerzo que hacen para impulsar y promover una visión renovada de la agricultura y el medio rural, una visión que va más allá de lo meramente sectorial, que toma en cuenta las cadenas agro-productivo-comerciales que vinculan la actividad en las fincas con la comercialización, con el comercio internacional y con todos los servicios de apoyo a la producción y el comercio, que toma en cuenta los espacios rurales, con todos nuestros recursos naturales, incluída nuestra biodiversidad. Una visión que reconoce la importancia de prestarle atención a la evolución del entorno nacional e internacional.

 

También vengo a esta Casa de la Agricultura de las Américas para decirles que haré grandes esfuerzos para que la agricultura sea reconocida en los diálogos presidenciales como un asunto estratégico de carácter nacional e internacional, y que por lo tanto merece y requiere el apoyo de la comunidad internacional a su más alto nivel. Por eso en las próximas Cumbres Presidenciales de Iberoamérica de este año y en la de las Américas del próximo año los presidentes debemos hacer un claro reconocimiento en este sentido y dentro de la temática de dichas cumbres incorporar acciones concretas en los planes que ahí se acuerden.

 

Finalmente, también vengo a esta Casa de la Agricultura de las Américas a comprometerme a recibirlos el próximo año en la República Dominicana con mucho entusiasmo y particular complacencia, con motivo de la celebración de la reunión de la Junta Interamericana de Agricultura, cuando el más alto foro político interamericano de la agricultura reúna a los ministros de agricultura de las Américas en Santo Domingo.

 

Ahí espero ser testigo de que los resultados de las deliberaciones de los señores ministros de agricultura del hemisferio lleguen a acuerdos de políticas y estrategias que contribuyan a impulsar el desarrollo sostenible de nuestra agricultura y medio rural de las Américas, llevando así a un nivel de mayor concreción lo que los Presidentes y Jefes de Estado acuerden en las próximas Cumbres.

 

Muchas gracias por su gentileza al recibirme en esta Casa. Estoy muy agradecido de todos ustedes. Les espero en Santo Domingo.

 

Hipólito Mejía

Presidente de la República

Costa Rica

12 de septiembre del 2000

primi sui motori con e-max