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DISCURSO ANTE SEMINARIO ORGANIZADO POR LA CÁMARA DE COMERCIO DOMINICO - CANADIENSE

 

 4 de Febrero 2003

 

Señor Adam Blackwell

Honorable Embajador de Canadá en la República Dominicana

 

Señor Fernando Rainieri, Presidente de la Cámara de Comercio Dominico-Canadiense

 

Distinguidos miembros de la Cámara de Comercio Dominico- Canadiense,

 

Distinguidos Funcionarios del Gobierno,

 

Señoras y Señores:

Agradezco muy sinceramente la amable invitación que nos hicieran el Honorable Señor Embajador de Canadá en nuestro país, así como los directivos de la Cámara de Comercio Domínico-Canadiense para dejar inaugurado este Seminario dirigido a

fortalecer la cooperación y el intercambio entre Canadá y la República Dominicana.

 

Históricamente las relaciones entre nuestras dos naciones en términos políticos, económicos y sociales han sido de las más fructífera en nuestro continente y hoy día podemos asegurar, como dice el título del seminario, están más cerca que nunca.

Deseo resaltar en este punto, la amistad y buena voluntad, que el Primer Ministro Jean Chretien ha demostrado hacia nuestro Gobierno y nuestro país desde su llegada al Poder.

 

La rápida designación, por parte del Primer Ministro Chretien de una Comisión de su Gobierno, para llevar a cabo un proceso de conversaciones bilaterales es la mejor muestra de esa buena voluntad y deseo aprovechar la ocasión para agradecer muy

sinceramente su disposición, a nombre de nuestro Gobierno.

 

En nuestra visita a Canadá el pasado año les reiteramos a la comunidad empresarial y política de esa gran Nación el compromiso de nuestro gobierno con los valores de la democracia, la estabilidad macroeconómica y el espíritu de cooperación que ha

servido para estrechar y consolidar las fructíferas relaciones que unen nuestros dos pueblos.

 

El excelente clima de inversión e intercambio comercial que existe entre nuestros dos países es un objetivo que nuestro gobierno promueve, protege y garantiza.

La estabilidad macroeconómica que hemos propiciado para que la inversión privada disponga del clima de confianza y rentabilidad que requieren los negocios ha sido una de nuestras principales metas en los casi dos años y medio que llevamos al frente de la administración pública.

 

He dicho más de una vez que con la economía no se juega y tengan la seguridad de que la República Dominicana no correrá la suerte de otros países de América Latina en términos económicos, políticos, o sociales.

 

Contamos con un pueblo maduro, con instituciones democráticas que funcionan y un Gobierno responsable que no juega al populismo.

 

A través del tiempo, la cooperación y la inversión canadiense han contribuido de manera significativa al fortalecimiento de nuestra democracia y al progreso de nuestro pueblo.

 

Mucho antes de la proliferación de los acuerdos de comercio, la globalización y la privatización, Canadá se convirtió en un pionero de las inversiones para el desarrollo de las telecomunicaciones, la banca y la minería en nuestro país.

Desde 1940 Canadá y la República Dominicana han estado vinculadas por un Acuerdo Comercial y desde 1977 por un Convenio de doble tributación que hace más transparente y seguro el clima de inversiones en ambos países.

 

La inversión directa procedente de Canadá, en nuestro país, alcanza un monto total acumulado de mil 373 millones de dólares en la última década, ocupando el tercer lugar en flujo de inversión hacia nuestro territorio por país de origen.

 

La minería ha sido el sector donde mayor presencia ha tenido la inversión canadiense, siendo la Falconbridge un exitoso ejemplo de transferencia detecnologías y aportes al desarrollo del país.

 

Más recientemente la empresa Placer Dome ganó un concurso para explotar las minas de oro Pueblo Viejo, Cotuí con lo cual las grandes empresas mineras de Canadá continúan mostrando su confianza en el clima de inversiones que prevalece en nuestro país.

 

A pesar de las viejas relaciones de negocios que existen entre nuestras dos naciones que se remontan al establecimiento de los primeros Bancos Comerciales en nuestro territorio: El Royal Bank of Canada y el Scotia Bank, obviamente que en lo que

respecta al intercambio comercial aún falta mucho por hacer entre nuestros países.

También deseo mencionar el turismo como uno de los sectores de mayor dinamismo en la economía dominicana en los últimos años.

 

Sector donde la inversión extranjera aún tiene mucho espacio en nuestro país para crecer y tener alta rentabilidad.

 

Las inversiones que estamos haciendo en el saneamiento de las áreas turísticas y promoción del país como un destino seguro junto con la oferta de nuevos productos en el campo del turismo ecológico, cultural e histórico significan un fortalecimiento

de la posición de República Dominicana como destino de gran atractivo para la industria turística a escala mundial.

 

Por esta razones, estoy seguro que el turismo seguirá siendo una de nuestras principales fuentes de riqueza y uno de los más sólidos nichos de inversión en nuestro país.

 

La agroindustria es otro de los sectores de gran potencial para la inversión en la República Dominicana al cual deseo referirme aunque sea muy brevemente.

El consumo de frutas y vegetales frescos, es un mercado en franco crecimiento. La República Dominicana reúne condiciones excepcionales para la producción de frutas tropicales y vegetales con los requerimientos de inocuidad que están exigiendo los principales mercados a escala mundial.

 

Por esta razón nuestro gobierno está invirtiendo en infraestructura de irrigación, instalación de invernaderos, almacenes refrigerados, plantas de tratamiento fitosanitario y desarrollo de la capacidad local para la certificación de productos tradicionales y orgánicos, para seguir supliendo, principalmente el mercado de Norteamérica, incluyendo a Canadá.

 

En el Plan de Competitividad que ha comenzado a ejecutar nuestro gobierno en estrecha coordinación con el Sector Privado se han identificado numerosas oportunidades en la agroindustria con lo cual esperamos aumentar sustancialmente nuestra oferta exportable hacia los mercados internacionales.

 

Este Plan está dirigido a proveer el impulso requerido por nuestros sectores empresariales para que la cadena productiva dirigida a la exportación disponga de los recursos técnicos y económicos que les permitan elevar su competitividad nacional e internacional.

 

Los señalamientos anteriores expresan el compromiso de nuestro gobierno con la creación de una capacidad local dirigida a promover la inversión y el comercio a escala regional, hemisférica y global.

 

El intercambio comercial equitativo ha demostrado ser un excelente instrumento para promover la estabilidad macroeconómica, impulsar el crecimiento, generar empleos, aliviar la pobreza y fomentar el desarrollo integral de las naciones.

 

Por lo tanto, la expansión del comercio exterior es una de las mayores prioridades de nuestra administración con el fin de aprovechar a toda capacidad nuestros recursos naturales y desarrollar el potencial creativo y empresarial de nuestra gente.

 

En este sentido saludamos la buena disposición que ha mostrado el Gobierno canadiense de iniciar un proceso de negociaciones que pueda dar lugar a un Acuerdo de Libre Comercio entre la República Dominicana y Canadá.

 

La República Dominicana se encuentra preparada para negociar este acuerdo, tan preparada como cualquier otro país en el hemisferio.

 

El país dispone de un marco regulatorio moderno e igualitario para nacionales y extranjeros que asegura a los inversionistas y compañías establecidas en nuestro territorio, los mismos derechos y obligaciones que aquellos conferidos a nuestros

nacionales.

 

Dentro de ese marco legal se encuentra la Ley sobre Inversión Extranjera que permite la repatriación completa del capital, dividendos y beneficios en divisas libremente convertibles, sin la necesidad de autorización previa, la Ley de Protección a los Derechos de Autor, la Ley sobre Prácticas Desleales, la Ley de Propiedad Industrial, la Ley de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Ley de Hidrocarburos, la Ley General de Electricidad, la Ley de Reforma Arancelaria y Código Tributario y la Ley sobre Reactivación de Exportaciones.

 

Este marco jurídico es administrado por un sistema judicial que funciona con total independencia de los demás poderes del Estado.

 

Nuestro Gobierno tiene la confianza de que los procesos de integración y globalización de las economías ayudarán a nuestras naciones a tener éxito enalcanzar mayores niveles de bienestar para los pueblos, siempre y cuando la apertura sea un proceso de doble vía.

 

Por nuestra posición geográfica y nuestro acceso preferencial a Estados Unidos, la Comunidad Económica Europea y la región Caribeña y Centroamericana, estamos trabajando para constituirnos en el puente por donde fluya una buena parte del intercambio comercial y financiero de toda la región.

 

En ese sentido, estamos esperanzados de que la AGENDA BILATERAL que estamos discutiendo con Canadá, ayude a consolidar y ampliar los avances que hemos realizado en el campo económico y social; y de esta manera contribuir a consolidar nuestra democracia política y el carácter pacífico y seguro de nuestra Nación.

 

Hoy más que nunca se entiende la cooperación y la solidaridad entre los países como las vías más idóneas para resolver los conflictos y las desigualdades entre naciones y garantizar la paz, la seguridad y el bienestar de nuestros pueblos.

 

Muchas gracias.

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