primi sui motori con e-max

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PRESIDENTE MEJIA EN EL ALMUERZO CON LOS INVERSIONISTAS DEL WORLD FINANCI
04/10/2002
 
Señoras y Señores:
 

Deseo iniciar estas palabras expresando mi agradecimiento a Merril Lynch por esta invitación para hablarles sobre mi país, la República Dominicana, el lugar donde todo comenzó en las Américas.


Ha dejado de ser el secreto mejor guardado del Continente, el exitoso desempeño exhibido por la economía dominicana en la década de los noventa. La República Dominicana alcanzó en los últimos seis años el mayor nivel de crecimiento en América Latina y el Caribe, el promediar un crecimiento anual de casi 7%.


A pesar de la recesión norteamericana, de la depreciación del euro, de los elevados precios del petróleo, de los actos terroristas del 11 de septiembre y del programa de ajuste fiscal que ejecutamos para garantizar el mantenimiento de la estabilidad, en el 2001 la economía dominicana creció en 2.7%, una de las tasas más elevadas de la región, superada sólo por Ecuador y Chile.


Para el año 2002, debido a la incertidumbre prevaleciente en el entorno internacional y la férreo compromiso que tenemos con el mantenimiento de políticas económicas que garanticen la estabilidad, esperamos crecer en 5%, lo que contrasta con el comportamiento esperado de las 8 economías más grandes de la región, que se estima decrecerán en 1.2%.


El crecimiento económico dominicano ha sido impulsado por el dinamismo exhibido por los sectores que enfrentan la competencia, la apertura y la privatización. Las telecomunicaciones, la construcción, el turismo, la eléctricidad, el comercio, la industria y el transporte mostraron fuertes tasas de crecimiento en los últimos seis años. En el año 2000, por ejemplo, el consumo de cemento por habitante alcanzó los 390 kilogramos, el más alto de América, incluyendo los Estados Unidos.


Aún las zonas francas, que debido al NAFTA se vieron forzadas a competir en desventaja con México hasta el 2001, lograron crecer a tasas más elevadas que el promedio de América Latina durante este período.


El notable crecimiento económico creó las condiciones para un aumento significativo del ingreso por habitante en los últimos seis años, colocándonos por encima de todos los países de la región.


El fuerte crecimiento económico indujo también una disminución gradual y consistente en el desempleo, mostrando una mejor tendencia que el promedio de América Latina.


La reducción en el desempleo, el incremento de la productividad de la mano de obra y el aumento de los salarios reales crearon condiciones propicias para una disminución en los niveles de pobreza.


La disciplina fiscal creó las condiciones para el control de la inflación, la cual semantuvo en un dígito, aún en los años en que nuestra economía enfrentó el aumento en los precios del petróleo y en los precios de los bienes agrícolas provocado por el paso de huracanes. En el 2001 la inflación se redujo a 4.4% y la acumulada en el período de diciembre del 2001 a agosto del 2002 fue de 3.5%, previéndose que terminará en 5.5.% este año.


El compromiso del gobierno con la estabilidad ha favorecido la reducción del déficit del sector público a niveles moderados cuando se compara con el promedio de la región. El déficit del sector público se redujo a 1.0% del PIB en el año 2001, y se proyecta que no se sobrepasará el 1.2% en el 2002.


El esfuerzo notable realizado por la administración tributaria en los últimos años y lareforma fiscal ejecutada en el año 2000, han permitido al Gobierno aumentar la presión tributaria, alanzando 16% el año pasado.


En los primeros seis meses del 2002, fruto de un incremento de 12% en los ingresos fiscales, la presión tributaria ha subido a 18%.


La República Dominicana ha sido uno de los pocos países de América Latina que ha podido en años recientes realizar exitosamente una reforma tributaria integral. Mientras algunos países del continente han tenido que revertir la reforma, posponer su aprobación, o limitar su alcance, la República Dominicana logró aumentar la tasa y la base del IVA.


También logró establecer un impuesto mínimo sobre la renta de las empresas para contener la evasión, e incrementar los impuestos sobre el tabaco, los alcoholes y los combustibles.


La reforma tributaria fue acompañada por una reforma arancelaria que redujo la tarifa máxima de 35% a 20% y el número de tarifas a la mitad. Una de las ventajas que ofrece la República Dominicana es la flexibilidad que tiene el Gobierno para ajustar la política fiscal cuando se producen choques internos y externos. A diferencia de otros países, no tenemos necesidad de regresar al Congreso para reducir los gastos cuando los ingresos caen por debajo de lopresupuestado, pues la ley autoriza al Poder Ejecutivo a hacerlo cuando esto sucede.


Tampoco tenemos el problema de una descentralización fiscal excesiva e incontrolable, que imposibilita el mantenimiento de finanzas públicas equilibradas. En nuestro país, el Gobierno Central transfiere a los gobiernos municipales sólo el 6% de los ingresos fiscales nacionales.


El crecimiento económico ha ido estimulado por una elevada inversión, financiadapreponderantemente con el ahorro doméstico. La inversión interna aumentó de 19% a 23% del PIB en los últimos seis años. En ese mismo período, el ahorro doméstico aumentó de 18% a 20%. Durante el primer semestre del 2002, tanto la inversión como el ahorro doméstico se incrementaron a 24% y 21% del PIB respectivamente.


El sector privado ha sido la fuerza motora que ha impulsado el crecimiento económico y la inversión. Mientras en 1996 el 55% de la inversión total correspondió al sector privado, el año pasado, la inversión interna privada representó el 78% de la inversión bruta interna.


La economía dominicana es una de las más privatizadas de América Latina, con un valor agregado del sector público de sólo 6.7% del PIB en el 2000.


Es cierto que el nuestro fue uno de los países de América Latina que más tarde inicióreformas en el área de privatización. Pero también es cierto que previo al inicio de este programa en 1997, el número y la incidencia de las empresas estatales eran mucho menores que en países como Costa Rica, Chile, Panamá y México.


El modelo de crecimiento económico dominicano ha aprovechado las oportunidades que ofrece la economía global. Las exportaciones de bienes y servicios como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), promediaron más del 45 % durante los últimos seis años, muy superior al promedio de 31% de México y 27% de El Salvador.


La estrategia de desarrollo económico ha reconocido también el papel del capital extranjero como complemento de la inversión doméstica para estimular el crecimiento. La inversión extranjera directa aumentó en 26% en el 2001, lo que contrasta favorablemente con la caída promedio de 10% que se produjo en la región.


Para el 2002 se proyecta que la inversión extranjera directa alcanzará 1, 300 millones de dólares. La estrategia reconoce también las ventajas de estimular a aquellos sectores que
utilizan de manera intensiva la mano de obra, que es el factor de producción abundante en la República Dominicana. Este es el caso de las empresas de zonas francas, las llamadas maquinas, las cuales han empleado un promedio de 200 mil personas en los últimos cuatro años.


El crecimiento de 3.2% que se proyecta para la economía norteamericana en el 2002 y la vigencia de la Ley de Paridad Textil, crean un panorama optimista para la reanudación del crecimiento de las zonas francas de exportación a partir de este año.


El modelo de desarrollo también enfatiza la importancia de un sistema bancario sólido, transparente y competitivo. La República Dominicana tuvo su crisis bancaria a finales de los ochenta. Después de esa crisis, se han realizado esfuerzos exitosos e invertido recursos sustanciales en la supervisión y regulación bancaria.


A diferencia de otros países de la región, la presencia estatal en el sistema financiero
es mínima. Sólo una de las 152 instituciones financieras que operan en el país es propiedad del Estado.


Nuestra economía exhibe cuentas externas sostenibles fruto de la notable diversificación de sus fuentes de ingresos de divisas. No dependemos de una empresa o de un sector para mantener la estabilidad y sostenibilidad de nuestras cuentas externas.


El turismo, las remesas, las exportaciones de zonas francas, las exportaciones tradicionales y no tradicionales y la creciente inversión extranjera directa, constituyen las principales fuentes de ingresos de divisas del país.


Somos la economía más abierta de la América Latina. En el 2000, la suma de las exportaciones y las importaciones de bienes y servicios con relación al PIB superó el 100%, colocándose por encima de todos los países centroamericanos, y de países
como México, Panamá y Chile.


El turismo se ha convertido en la principal fuente de generación de divisas en la República Dominicana. El sector turismo ha pasado de general 1,000 millones de dólares en 1992, a 2,700 millones en el 2001, con una oferta de 54,000 habitaciones.


Los ataques terroristas del 11 de Septiembre impactaron negativamente esta industria. Los efectos de estos actos han ido superándose. El pasado mes de agosto la llegada de visitantes apena se redujo en un 2.6% con relación al mismo mes del año 2001.


Estamos proyectando que este año los ingresos de divisas del turismo terminarán alrededor de US$ 2,600 millones. Para el 2003 se tiene previsto un crecimiento superior al 10%.


Las remesas, una de las fuentes de ingresos de divisas más consistentes, han jugado un papel importante en la economía dominicana. En el 2001 las remesas crecieron un 7%, alcanzando 2,000 millones de dólares equivalente a 9% del PIB.


Más de un millón de dominicanos trabaja y vive en el exterior, convirtiéndose éstos en un de los flujos de divisa más estables de la República Dominicana para financiar sus importaciones.


Durante la década de los noventa, el déficit comercial fue más que financiado por losingresos provenientes del turismo y las remesas. En el año 2001, los ingresos del turismo y las remesas permitieron cubrir 1.4 veces el déficit comercial.


El déficit de cuenta corriente, que alcanzó 5.2% del PIB en el 2000, se redujo a 3.9% en el 2001, previéndose que terminará en ese nivel en el 2002. Para el 2003 se estima que terminará en 2.4% del PIB, fruto del crecimiento previsto en los ingresos del turismo y las zonas francas.


La inversión extranjera directa fue suficiente para financiar el déficit de cuenta corriente en casi todos los años a partir de 1995. La cobertura promedio durante los últimos seis años fue de 1.9 veces. El año pasado, la inversión extranjera directa fue 1.4 veces el déficit de cuenta corriente. Esa relación se mantendrá este año.


La diversificación y el crecimiento de las fuentes de ingresos de divisas, los crecientes flujos de inversión extranjera directa y la capacidad del Gobierno de ajustar rápidamente los gastos presupuestados, han permitido a la República Dominicana enfrentar de manera exitosa los choques externos.


Ningún otro país en América Latina exhibe un mejor desempeño enfrentando choques externos que República Dominicana. Un crecimiento del PIB de casi 7%, con tasa de inflación de un dígito, cuentas fiscales y externas sostenibles, una baja deuda externa y un aumento en lasreservas de divisas durante los últimos seis años, a pesar de trece choques externos,
sino es un record, es un buen average.


Detrás del notable desempeño económico exhibido por la República Dominicana subyace un conjunto coherente de reformas económicas, sociales e institucionales, Las reformas arancelaria, tributaria, financiera, laboral de pensiones y de promoción de competencia; los acuerdos de libre comercio.


Las leyes de privatización, de estímulo a la inversión extranjera, de mercados de capitales, de telecomunicaciones, y de electricidad, y son algunas de las reformas aprobadas.


La República Dominicana se distingue en la región por el bajo nivel de su deuda pública.
La deuda del sector público se redujo durante la década de los noventa. Mientras en 1995 la deuda pública presentó el 37% del PIB, en el año 2002 se espera que este porcentaje se reduzca a 20.0%.


Somos uno de los países de América Latina con menor porcentaje de deuda pública con relación al PIB, alcanzando el 22% en el año 2001. Somos también uno de los países de América Latina con el menor porcentaje de deuda externa con relación a las exportaciones de bienes y servicios, alcanzando el 50.0% en el año 2000.


Y somos además el país de América Latina con el menor servicio de la deuda externa, con 6.3% en el año 2000. El Gobierno y el Banco Central han acordado ejecutar políticas macroeconómicas consistentes con la necesidad de aumentar gradualmente las reservas de divisas del país.


Esto será posible a través de la combinación de la disciplina fiscal con una política definanciamiento externo más razonable, que evite un flujo neto negativo de recursosfinancieros con el exterior. El aumento de las reservas permitirá allanar el camino a nuevas mejoras en la calificación de riesgo de inversión que hoy recibe la República Dominicana de Moddy's y Standard and Poor's.


En todo el mundo se nos reconoce por nuestras bellas playas e impresionantes campo de golf.También por nuestro contagioso merengue.


Y como fuente incomparable de grandes superestrellas en el Béisbol de las Grandes Ligas.


Nuestros esfuerzos para modernizar y reformar nuestra economía y los endiables resultados obtenidos, nos han hecho merecedores también del reconocimiento internacional. Así lo hicieron saber los compradores del bono soberano el pasado 20 de septiembre, apenas 9 días después del ataque terrorista.


Fueron esos sólidos indicadores económicos los que permitieron a nuestro país merecer el honor de reabrir el mercado de capitales para las economías emergentes del mundo, luego de los hechos lamentables del 11 de Septiembre.


Que a nadie le quede duda. La República dominicana muestra evidencias claras de progreso social y estabilidad económica. Es un país con un entorno macroeconómico bien fundamentado, caracterizado por un notable crecimiento, finanzas públicas equilibradas y una envidiable diversificación de sus fuentes de ingresos de divisas.


Tenemos el perfil de deuda más excepcional de toda la región. El año pasado recibimos mejoras de 3 escalones en la calificación de riesgo de inversión. Y vamos a seguir mejorando.


Y como si esto fuera poco, ningún otro país de la región exhibe la resistencia que hemos mostrado frente a los choques externos en los últimos 6 años. Visto lo anterior, quiero aprovechar la ocasión que me ha brindado Merill Lynch para invitarlos a invertir en la República Dominicana, el lugar donde todo comenzó.


Gracias.

 

 

primi sui motori con e-max