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Discurso pronunciado por el Presidente Hipólito Mejía ante la III Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe, que se celebra desde el martes en Isla Margarita, Venezuela.

Desde Santo Domingo a la Isla Margarita

Inicio mis palabras agradeciendo al gobierno y al pueblo de la República Bolivariana de Venezuela, en la persona del presidente Hugo Chávez, por su calurosa hospitalidad y por haber tenido la iniciativa de convocar la III Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe en esta hermosa Isla de Margarita.

Para los dominicanos estar en tierra venezolana, es como estar en su propia tierra. Se me ha encomendado que presente las perspectivas y logros de este conglomerado de naciones desde la Segunda Cumbre de Santo Domingo celebrada en abril del año 1999.

En el tiempo transcurrido desde aquella Cumbre, esta Asociación ha logrado importantes avances que le han permitido redefinir sus prioridades, fortalecer su capacidad institucional y contribuir a crear una identidad regional que refleja las características de nuestras naciones.

En la Primera Cumbre de Puerto España en 1995, se identificaron el comercio, el turismo y el transporte como temas prioritarios.

En la Segunda Cumbre de Santo Domingo se incluyó el tema de los desastres naturales como otra de las prioridades de esta organización.

Como consecuencia de esta redefinición de objetivos se implementó un programa de fortalecimiento institucional con la creación de varios Comités Especializados de Trabajo en las áreas relacionadas al comercio, el turismo, el transporte regional y el manejo de desastres naturales.

Este proceso de reorganización institucional ha convertido la Asociación de Estados Caribeños en un instrumento dinámico, efectivo y con la capacidad técnica para promover la integración del Gran Caribe.

En materia de Comercio, hemos consolidado el Foro Empresarial del Gran Caribe, el cual ofrece un espacio único a los empresarios para impulsar el intercambio comercial de la región.

Sobre esta temática celebramos el Primer Foro en Isla Margarita en octubre del año 2000 y el Segundo en la ciudad de México en octubre de este año.
Está previsto que el Tercer Foro se celebre en Costa Rica en el año 2002 y el Cuarto en Cuba en el 2003, en los cuales, esta Asociación podrá seguir demostrando el proceso de consolidación que viene experimentando.

Estos foros son un instrumento apropiado para promover el comercio y el intercambio entre los países de la región y su éxito depende del apoyo que le ofrezcan los gobiernos miembros.

Las negociaciones que se llevan a cabo en el hemisferio, para crear el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), están poniendo a prueba nuestra capacidad para consensuar posiciones comunes en la defensa de los intereses de la región.
Las pequeñas economías caribeñas requieren de un trato diferenciado en término de tiempo y recursos para poder ajustar sus estructuras productivas a la competencia de las economías más desarrolladas y eficientes.

Las pequeñas economías carecemos de los recursos financieros y tecnológicos que permitan apoyar los sectores productivos en la misma magnitud que lo hacen las grandes naciones.

Aunque se han hecho importantes aportes al proceso de definir y sustentar una posición común sobre el tema de las pequeñas economías, debemos reconocer que no se ha avanzado lo suficiente.

Hay que reconocer que la Asociación ha estado trabajando en la generación de información técnica con el propósito de que sirva de referencia y apoyo al diseño de las políticas de comercio en la región.

Corresponde a los gobiernos implementar medidas prácticas que reduzcan los obstáculos al comercio y faciliten el acceso a nuestros países, de los bienes y servicios producidos en el Caribe.

También se está trabajando en la creación de un Sistema Integrado de Información en un esfuerzo conjunto, con la participación de las organizaciones y entidades de integración y cooperación del Gran Caribe.

La disponibilidad de información confiable y unificada sobre la región, es un gran paso de avance en la creación de una visión compartida del potencial de los países del Gran Caribe.

En materia de Turismo, los progresos son notables. Durante la Segunda Cumbre, los jefes de Estado y de gobierno instruyeron al Comité Especial a trabajar en la implementación del Plan de Acción Inmediato para el desarrollo del turismo regional.
Y, en la elaboración de un documento jurídicamente vinculante que remplazara al memorándum de entendimiento firmado por nuestros cancilleres en la Cumbre de Santo Domingo.


Con respecto al Plan de Acción Inmediato se realizaron la mayoría de las actividades programadas.

Con relación al Documento Vinculante, nuestros expertos en turismo aprobaron por consenso el proyecto de convenio para el establecimiento de la Zona de Turismo
Sustentable del Caribe (ZTSC), así como un conjunto de normas complementarias.
Este documento, esperamos, será firmado por los señores jefes de Estado y de Gobierno en el marco de esta Tercera Cumbre.

Este Convenio provee a la Asociación de Estados del Caribe de un mecanismo insuperable de trabajo a favor de la sustentabilidad.

En el Convenio se promueve el desarrollo de iniciativas regionales y nacionales de estímulo al turismo con base ecológica, ofreciendo una metodología de evaluación previamente consensuada entre los Estados miembros y miembros asociados.
Esto permitirá impulsar un proceso de mejora continua en la calidad del turismo regional y monitorear el impacto sobre el medio ambiente, así como perfeccionar los mecanismos de participación de las comunidades en el sector.

El desarrollo del turismo en condiciones que garanticen la conservación y protección de los recursos naturales que le sirven de soporte, es un compromiso ético con las futuras generaciones.

La preservación del mar Caribe es un tema que ha ocupado y que debe seguir ocupando una atención prioritaria en la Agenda de la Asociación de Estados del Caribe.

Para los países lejanos, el mar Caribe puede ser simplemente la vía marítima por donde sus grandes barcos transportan mercaderías de un océano a otro.
Para nosotros el Mar Caribe es nuestro mar, es nuestro espacio geopolítico y está identificado plena y totalmente con nuestras vidas.

¿Qué pasaría con nuestros pueblos y nuestra cultura si en el futuro, a raíz de la contaminación creciente, se destruyera la vida marina, el entorno paisajístico y ambiental?.

¿Qué le pasaría a nuestra industria turística?. ¿Qué seriamos nosotros sin las aguas cristalinas y las arenas blancas del Mar Caribe?.
Por esta razón apoyamos todas las iniciativas dirigidas a proteger el Mar Caribe y damos la bienvenida a los avances que se han realizado para establecer la zona de turismo sustentable.

Esta Asociación no debe escatimar esfuerzo para impulsar cuantas iniciativas se requieran para regular y evitar que el tráfico de desechos nucleares por el Mar Caribe, así como la contaminación de desechos sólidos y petróleo, afecten la industria turística que es nuestra principal fuente de riqueza.
De manera específica nuestro país rechaza el tránsito de materiales tóxicos y desechos nucleares por nuestros mares.

Con respecto al Comité de Transporte, se estableció el programa "uniendo al Caribe por aire y mar", que ofrece los lineamientos para el mejoramiento en materia de transporte regional.

Este programa se sustenta en la combinación de esfuerzos públicos y privados, así como en el estímulo de los mecanismos de cooperación regional.

Se cuenta con varios programas de capacitación en materia de transporte marítimo, con la cooperación del Sector Privado, dirigido a mejorar la competitividad del sector.
En materia de transporte aéreo, se ha venido negociando un instrumento legal de carácter vinculante sobre la "Política Aérea Común en la Asociación de Estados del Caribe", que brindará el marco para el desarrollo de la aviación civil en la región
caribeña.

Está en marcha un programa para el desarrollo de alianzas estratégicas entre las aerolíneas nacionales de la región con el objetivo de elevar la eficiencia y aumentar la capacidad de intercambio regional.

En el campo del transporte aún falta mucho por hacer. Ningún factor es tan importante en términos prácticos para promover el comercio y la integración regional como lo es el transporte.

Por esta razón debemos redoblar los esfuerzos para culminar los acuerdos en proceso de negociación y emprender nuevas iniciativas que permitan mejorar y hacer más competitivo el transporte de carga y pasajeros intra región.

En materia de desastres naturales las acciones de la Asociación se han centrado en la cooperación de los entes responsables de defensa civil en el ámbito nacional, en la preparación para responder a los desastres y en la identificación de debilidades en materia de atención a esas calamidades.

Todas estas acciones se han llevado a cabo en estrecha coordinación con las organizaciones sub-regionales correspondientes.

Debemos reconocer que los temas identificados como prioritarios, forman parte de una Agenda Regional más amplia donde el narcotráfico, la política de migración, la consolidación de la institucionalidad democrática, la vigencia de los derechos
humanos, la protección al medioambiente y la seguridad global, sirven de marco de referencia al Plan de Trabajo de esta Asociación.

Sabemos que los retos son enormes, pero los países y líderes de la región podemos hacer mucho para lograr que los objetivos que le dieron origen a esta Asociación se conviertan en realidad.

La existencia de una agenda internacional con temas diversos y cambiantes, a veces con mayor rapidez que nuestra capacidad de ajustarnos a los cambios, demanda el desarrollo de mecanismos ágiles, confiables y eficientes de consulta y coordinación de las posiciones regionales. Vivimos en un momento en que los países pequeños están obligados a unir sus voces y voluntades para ser escuchados en los escenarios mundiales de la política y el comercio.

El Gran Caribe debe aspirar a expresarse en el plano internacional con una sola voz y aprovechar la fuerza que otorga el hecho de representar los intereses y expectativas de 25 naciones.

La necesidad de crear el espacio geopolítico del Gran Caribe es el resultado de la realidad política que vivimos en el mundo de hoy.

El alto grado de interrelación que presentan las economías a escala mundial y la nueva arquitectura comercial que resulta de los procesos de globalización, colocan a nuestras naciones frente a retos para los cuales aún no estamos preparados.
Las grandes diferencias entre países en materia de recursos tecnológicos, financieros y humanos hacen necesario el establecimiento de alguna forma de trato compensatorio, que permita a nuestros productores ajustarse a los requerimientos de los mercados internacionales.

Sin acceso de los bienes y servicios producidos en nuestros países a los mercados más sofisticados de las economías desarrolladas serán muy pocos los beneficios que nuestras pequeñas naciones obtendrán de la apertura comercial.

Sólo con acuerdos justos y la articulación de nuestros países a la dinámica del progreso global, las oportunidades que puedan derivarse de la apertura y la globalización, tendrían efectos positivos sobre nuestros pueblos.

Sin desarrollar la capacidad productiva y de consumo de las naciones de la región, a partir de sus propias ventajas comparativas, estaremos propiciando un proceso desbalanceado e injusto que acrecentará las diferencias económicas y sociales entre países, que hará fracasar la expansión del comercio mundial.

El Gobierno dominicano tiene una gran confianza en que los procesos de integración que vive la región, contribuirán a elevar las condiciones de vida de nuestra gente, siempre y cuando internamente los países inviertan en el desarrollo de sus recursos humanos, en el fortalecimiento de sus instituciones y en la renovación de la infraestructura productiva.

Por esta razón nuestro gobierno ha puesto en primer lugar la inversión dirigida a mejorar la educación, ampliar la seguridad social y el acceso de la población a mejores servicios de salud y a incrementar la disponibilidad de alimentos.
Queremos ser socios y aliados estratégicos en la formulación y puesta en práctica de una AGENDA REGIONAL que preserve nuestros intereses comunes y amplíe las oportunidades de crecimiento económico y social para nuestros pueblos.
Además, esta agenda nos permitirá llegar unidos y fortalecidos a las negociaciones del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
En este sentido, reiteramos la voluntad y el compromiso de nuestro gobierno con los procesos de concertación y negociación que tienen lugar en la región, dirigidos a crear mecanismos efectivos y duraderos para promover la prosperidad, combatir el
crimen y consolidar la gobernabilidad democrática en nuestros territorios.
Estamos comprometidos con el fortalecimiento del carácter pacífico y seguro de nuestra región.

Señores jefes de Estado y de gobierno.
Debemos abandonar la tentación de las posiciones unilaterales para optar por el entendimiento y la cooperación regional.

La cooperación entre nuestros países puede contribuir a elevar la competitividad particular de cada nación y de la región como un todo.
Si la fortalecemos, la Asociación de Estados del Caribe puede y debe ser el eje, para impulsar la cooperación funcional del Gran Caribe.

La Asociación de Estados del Caribe debe convertirse en el escenario idóneo para intercambiar ideas, enriquecer el pensamiento regional y contribuir a mejorar las oportunidades que en el plano económico, social y político pueden hacer de nuestra región, con su riqueza multiracial, una de las mas prósperas en el mundo.
Con nuestra presencia en esta Cumbre, queremos testimoniar el apoyo de nuestro pueblo y de nuestro gobierno a la unidad caribeña y reconocer los esfuerzos que realiza la Asociación de Estados del Caribe con el propósito de promover la integración regional.

Hoy más que nunca el entendimiento, la solidaridad y la cooperación se hacen necesarias entre nuestros pueblos, para alcanzar el progreso y el bienestar de nuestros ciudadanos.


Muchas gracias.

 

 

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